Mario López, Reforma
México fue ejemplo para el mundo pero de los riesgos de contar con una infraestructura eléctrica envejecida.
El apagón ocurrido el año pasado en la Península de Yucatán fue considerado por la Agencia Internacional de Energía (EIA) como una de las principales interrupciones de energía provocadas por fallas en equipos.
Según la EIA, los sistemas eléctricos globales enfrentan riesgos crecientes por infraestructura antigua, fenómenos meteorológicos extremos, ciberamenazas y otras vulnerabilidades emergentes. Los apagones en Chile, la Península Ibérica y México durante 2025 tuvieron impactos significativos, señala el informe Electricidad 2026. Análisis y pronóstico para 2030, publicado el lunes.
“El 26 de septiembre, más de 2 millones de clientes en tres estados de la Península de Yucatán sufrieron un apagón generalizado”, indicó la Agencia.
“Las obras de mantenimiento en las líneas de alta tensión provocaron la interrupción, afectando nueve centrales eléctricas y 16 unidades de generación, con un total aproximado de 2.200 megawatts de suministro eléctrico”.
El caso de México se mencionó junto con otros apagones importantes: el de Chile, el peor en 15 años; el del aeropuerto de Heathrow en Londres, que suspendió operaciones durante un día; y fallas en Cuba que afectaron a 10 millones de habitantes.

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